Tras la restitución del servicio nocturno de colectivos, la Provincia expuso los factores que, según su análisis, provocaron el desequilibrio financiero del sistema de transporte metropolitano. También descartó por ahora una nueva suba del boleto.
Luego de varios días de conflicto por la suspensión de las frecuencias nocturnas, el Gobierno de Salta confirmó el restablecimiento total del servicio y brindó detalles sobre las causas que considera responsables de la crisis que atraviesa el transporte público en el área metropolitana.
Durante una conferencia de prensa, la vocera oficial Paula Benavides señaló que la situación responde a una combinación de factores que afectan la sostenibilidad económica del sistema. Entre ellos mencionó la ampliación de las gratuidades sin una fuente de financiamiento permanente, la eliminación de subsidios nacionales para el transporte del interior del país y el incremento sostenido de los costos operativos.
La funcionaria explicó que el esquema de beneficios gratuitos incorporó progresivamente nuevos sectores a lo largo de los años, generando una carga financiera cada vez mayor para el sistema. Aunque reconoció la importancia social de estas políticas, sostuvo que no estuvieron acompañadas por una planificación presupuestaria de largo plazo.
Reclamo por los subsidios nacionales
Otro de los puntos destacados por Benavides fue la eliminación de los subsidios nacionales al transporte en las provincias, situación que, según indicó, profundizó las diferencias con el Área Metropolitana de Buenos Aires.
En ese contexto, recordó que el gobernador Gustavo Sáenz mantiene reclamos ante el Gobierno nacional para que se garantice una distribución más equitativa de los recursos destinados al transporte público, incluyendo fondos provenientes del impuesto a los combustibles líquidos.
El impacto del combustible
La vocera también remarcó que el aumento de los costos operativos representa otro factor determinante en la crisis. Según precisó, el combustible utilizado por las unidades habría registrado una suba cercana al 60% durante el último período, encareciendo significativamente la prestación del servicio.
Asimismo, sostuvo que aproximadamente la mitad del valor de cada litro de combustible corresponde a impuestos nacionales que no regresan a las provincias para financiar servicios esenciales.
Críticas a las empresas y continuidad del servicio
Pese a reconocer las dificultades económicas que enfrenta el sector, Benavides cuestionó la decisión adoptada por las empresas de interrumpir el servicio nocturno.
“Hay un contrato vigente que de ninguna manera habilita este tipo de medidas que han sido realmente arbitrarias y perjudiciales para los salteños”, afirmó la funcionaria.
Aunque evitó brindar detalles sobre los montos reclamados por las prestatarias o sobre eventuales deudas en discusión, confirmó que ya funciona una mesa técnica para analizar la situación y buscar alternativas que permitan garantizar la continuidad del sistema.
En relación con una posible actualización tarifaria, descartó por el momento un nuevo incremento del boleto al señalar que recientemente se aplicó una suba y que actualmente no existe una decisión de avanzar con otro ajuste.
Mientras continúan las negociaciones entre el Gobierno y las empresas, la Provincia ratificó que el transporte público constituye un servicio esencial y aseguró que las frecuencias nocturnas ya operan nuevamente con normalidad.
